Linograbado para cuadernos de ruta: del boceto al sello entintado
El linograbado obliga a simplificar: lo que en el boceto es un cerro con sombras se convierte en dos o tres planos de talla. En este material se muestra cómo elegir un motivo que aguante esa síntesis, por qué conviene trabajar el linóleo a temperatura ambiente y qué diferencias aparecen entre gubias en V y en U al marcar contornos de senderos. También se explica el entintado con rodillo duro sobre vidrio y la presión justa al estampar a mano o con cuchara de madera.
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